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BRUJERIA  

ARTABRO43 47H
98 entradas
9/11/2018 2:58 pm

Leído por Última Vez:
11/11/2018 8:49 am

BRUJERIA


Recuerdo una noche. Una noche como tantas otras, en la que los compañeros de trabajo decidimos ir a cenar, un viernes a la salida de la faena.

Era en primavera, pero ya empezaba a hacer calor.

Cenamos, nos reímos y pasamos un buen rato, después de una dura jornada laboral.

Terminamos la cena bastante tarde, prácticamente nos tuvieron que echar del restaurante, pues nos habíamos pasado ya de la hora de cierre.

Entonces nos dirigimos hacia un bar de copas que estaba de moda en esas fechas, con el fin de tomarnos un par de copas antes de ir a descansar.

Cuando entramos, el lugar estaba a rebosar, nos costó dios y ayuda poder llegar a la barra, e incluso perdimos a algún compañero en la odisea.

Encontrado un hueco en la barra, no lo abandonamos, pues si salíamos de allí, sabíamos que luego no podríamos volver a llegar, además era un buen sitio para recuperar a nuestros compañeros perdidos.

Pedimos las bebidas, charlamos y mirábamos a ver si localizamos a nuestros colegas, búsqueda que resultó infructuosa.

Conforme transcurría el tiempo, comencé a sentirme inquieto. No sabia que pasaba.

Miraba hacia todos los lados buscando el motivo de mi inquietud.

De repente, entre la multitud, vi unos ojos grandes y verdes. Era una cosa rara, porque solo podía fijarme en los ojos. Esos ojos me estaban mirando fijamente entre toda la gente que había en el bar.

No se como, esos ojos hicieron, que yo me moviese hacia ellos. Me abría camino entre la gente y llegue sin problemas hacia aquellos ojos.

Aquellos ojos pertenecían a una mujer mujer morena de pelo largo y liso, algo más baja que yo y con la piel muy blanca.

La situación era muy extraña, pues yo no podía articular palabra y ella no me decía nada, pero nuestras miradas seguían fijas.

Ella se acerco a mi, me cogió las manos y acerco sus labios a los míos.
Yo respondí a sus besos cogiéndola suavemente por la cintura.
Estuvimos un buen rato besándonos, sin decirnos nada.

Era una situación irreal, pues aunque el bar estaba abarrotado, en el momento de empezar a besarnos, no escuchaba ni el bullicio, ni nadie se rozaba con nosotros. Parecía que eramos los únicos que estábamos en el bar.

En un momento dado, ella separó sus labios de mí, me cogió de la mano y me llevo hacía el baño. No tuvimos ningún problema para llegar hasta allí. Y allí nos encerramos.

Comenzamos a besarnos, mientras ella me quitaba la camisa. Yo con mis manos comencé a desabrochar su blusa.

Noté que mis manos no eran guiadas por mí, si no que había algo que las movía, y las llevaba al sitio que ella quería.

Al abrir su blusa, descubrí que no llevaba sujetador, con lo cual sus pechos quedaron ante mi mirada. Entonces mis labios se fueron hacía sus pechos. Unos pechos no muy grandes, pero duros y firmes.

Comencé a besar sus pechos, mientras mis manos levantaban su falda, debajo de la cual tampoco había ropa interior.

Mientras yo mordisqueaba sus pezones y mis manos, que ya no las manejaba yo, acariciaban sus nalgas, ella me desabrochaba mis pantalones y sacaba mi miembro ya erecto y duro.

Pronto bajó, y comenzó a besarme el miembro, y poco a poco, pasando la lengua, hasta introducirlo entero en su boca.

Estuvo un buen rato saboreándolo, hasta que se levanto, se sentó en la encimera del lavabo con sus piernas abiertas, dejándome a la vista su jugosa fruta, la cual no podía dejar de saborear.

Esa entrepierna, perfectamente depilada, y su clítoris grande y jugoso, era una delicia.

En el momento que ella decidió, y si mediar palabra, me obligo a levantarme y dirigí mi miembro hacia su coño. Se la introduje suavemente, a lo que ella respondía con gemidos suaves. Poco a poco fui aumentando la velocidad y la potencia de las envestidas, mientras ella me tenia prisionera entre sus piernas.

Llegó el momento del orgasmo, en el que yo seguía sin poder zafarme de sus piernas llegando los dos al unísono a ese éxtasis de placer.

Al terminar nos vestimos y ella me cogió de la mano, salimos del baño y nos fuimos a integrarnos en el bar.

Ibamos poco a poco a tropezones, con la gente, y su mano se deslizo poco a poco , soltando la mía.

Quise seguirla, pero la perdí de vista. Solo logré ver esos ojos cerca la puerta mirándome.

Quise alcanzarlos, pero me fue imposible.

Intente encontrar esos ojos otra vez, pero por mucho que busqué, nunca encontré

ARTABRO43 47H
272 entradas
9/11/2018 3:04 pm

Por cierto, esto es una fantasía. lo único que ocurrió de verdad, fueron los ojos y la intuición de no acercarme, aunque el corazón me decía que fuese. Siempre hay alguna bruja dispuesta a hechizar.


rodoyale 52H
45 entradas
9/11/2018 3:31 pm

YCl oyc vo pycould g tu mcidkk I bulk coco o c IGhixicl vivo l vi l


ADRIANVERGON0011 27H
1 entrada
9/11/2018 7:04 pm

Hahahaha pensé que era verdad jajajajajajaja


ARTABRO43 replies on 10/11/2018 2:48 am:
Jajaja, si fuese verdad, sería para preocuparse, no?

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